Voluntario realiza pausas saludables a educadores de la Fundación para evitar lesiones y disminuir estrés

Malas postura y movimientos repetitivos son las principales causas de las lesiones y dolores de los pacientes que consultan a Diego Saavedra, kinesiólogo, y que hoy en medio de la pandemia se han multiplicado como un efecto adverso del cambio de las condiciones físicas de los espacios de trabajo, el estrés y la sobrecarga que muchas personas están viviendo.

Diego, al igual que muchos otros profesionales, debió suspender sus consultas presenciales, pero eso no le impidió pensar que sería una buena idea aprovechar sus conocimientos para ponerlos al servicio de la comunidad en estos tiempos difíciles, siendo voluntario. Y así llegó a la Fundación, donde, desde hace ya algunas semanas, realiza pausas saludables para los equipos de trabajo.

“Lo que hacemos es un programa flexible, que tiene una duración promedio de entre 15 y 20 minutos, a través de zoom. Comenzamos con movimiento de cabeza y cuello. Seguimos con movimientos de tronco en rotación, inclinación, movimientos de cadera, rodilla y tobillo; y luego flexibilización de alguna musculatura”, explica Diego. “Con este tipo de ejercicios se busca prevenir lesiones como la tendinitis de codo y muñeca, dolor de cadera, rodilla y dolores lumbares, principalmente”.

Níniza Krstulovic, Directora Ejecutiva de la Fundación, destaca dos aspectos esenciales de esta iniciativa: “en primer lugar creo que la experiencia de que Diego se haya ofrecido como voluntario en el contexto que estamos viviendo, nos muestra que las formas de voluntariado pueden adaptarse a las circunstancias y ser esenciales en la crisis sanitaria que enfrentamos. Como sociedad también estamos llamados a ir generando y creando formas creativas de colaboración para resolver las necesidades diversas que enfrentamos”. Y agrega: “por otra parte el resultado de la experiencia ha sido excelente y muy bien evaluado por todas y todos los educadores, quienes agradecen efectivamente este trabajo dirigido”.

Para Diego uno de los objetivos centrales es poder evitar las lesiones, pero también darse un espacio de un trabajo físico dirigido que incorpora meditación consciente, que permite hacer un quiebre en la rutina y retomar las tareas y la rutina con otra energía.