Con más de 100 educadores celebramos liturgia por nuestros 27 años de existencia

“¿Qué queremos en estos momentos de incertidumbre, miedo y enfermedad?, queremos permanecer unidos, vinculados, vinculados a Dios, a la familia, a Cerro Navia, a la fundación, vinculados con quienes lo pasan más mal… vinculados con nuestro compromiso. Y ese vínculo se resume en “ámense los unos a los otros”. Esa es nuestra misión y una tarea. Es lo que anhelamos y también lo que somos”, reflexionó el Padre Eduardo Silva s.j., Capellán y Asesor Eclesiástico de la Fundación, en la liturgia con que celebramos un nuevo aniversario.

Son 27 años de existencia, desde que en 1993 se constituyera Cerro Navia Joven, buscando dar respuestas a las necesidades más urgentes de la comunidad. Y en este contexto de pandemia, y por primera vez en toda esta historia, la celebración fue una liturgia en la que participaron más de 100 educadores y educadoras, que debió desarrollarse en línea.

Sin embargo la distancia física, no fue impedimento para generar un encuentro en que se recordara la importancia de ser cuerpo, de mantener la identidad y el compromiso que se forjaron desde los primeros años y que han hecho de este camino una caravana llena de virtudes y aprendizajes.

Felipe Arteaga, miembro del Directorio, puso especial énfasis en que este es un momento para ofrecer y reflexionar sobre nuestra fragilidad. “En estas décadas una de las cosas que hemos sabido acoger es la fragilidad propia y la de otros y eso viene del Señor que nos acoge incondicionalmente como somos, con penas, alegrías y esperanzas”, agregó.

Por su parte nuestra Directora Ejecutiva, Niniza Krstulovic, agradeció “las maravillas de Dios que, incluso en estos tiempos, nos permiten mirarnos, vernos y reconocernos en esta larga historia que ya tiene 27 años”.