Personas con esquizofrenia aprenden uso de plantas medicinales en taller de huerto municipal

Fitoterapia se denomina la ciencia que estudia la utilización de las plantas con fines terapeúticos ya sea para prevenir, curar o disminuir los efectos de algunas dolencias o enfermedades. Eso es también, parte  de lo que están aprendiendo los participantes del programa de rehabilitación para personas con esquizofrenia y adicción de la Fundación, en el Taller de Huerto Urbano que se lleva a cabo en el vivero municipal.

Desde hace hace algunas semanas, y tras ir de visita a conocer el vivero y ver de qué se trataba el taller, los jóvenes y adultos que participan en el programa  de la Fundación decicieron sumarse activamente a este espacio de aprendizaje en el que han ido conociendo sobre cómo hacer huertos urbanos, pero sobre todo aprender del poder medicinal de las plantas y cómo éstas puedan ser relevantes para el proceso de rehabilitación y abstención en el que se encuentran hoy.

Y es que en el 2002, “la Organización Mundial de la Salud planteó estrategias para incluir las medicinas complementarias y alternativas en la salud pública, centrándose en aspectos como la política, seguridad, eficacia, calidad, acceso y uso racional, instando a los gobiernos a aprovechar la contribución de estas opciones terapéuticas e integrarlas a los sistemas de salud a nivel global. Se estima que en algunos países en desarrollo más de 80% de la población usa algún tipo de medicina alternativa o complementaria, agregando que en Chile esta cifra alcanza a 70%”.

Esta realidad nos revela la importancia que tiene conocer el potencial de las plantas medicinales y el contenido de sustancias que pueden ser altamente beneficiosas para tratar distintas patologías.

Mario Merdech, encargado del programa de “Rehabilitación para personas con Esquizofrenia”, comenta al respecto: “el taller de huerto ha sido una gran oportunidad  para los jóvenes, porque les ha permitido por una parte, desarrollar distintas habilidades sociales y motrices en la construcción misma de los huertos, pero sobre todo les ha dado la oportunidad de conocer formas alternativas de manejar distintos procesos de salud que se generan producto de la abstención y de la propia enfermedad”.