Nueve jóvenes egresan de programa de rehabilitación de drogas

“Lo que más agradezco es que por fin mi hija siente que logro algo importante y que dejó de pasar por distintos lugares contando sus problemas sin sentirse escuchada….” fue el testimonio que compartió de una de las mamás de los 9 jóvenes, que durante la tarde del 20 de junio egresaron del programa de rehabilitación en drogas que tiene la Fundación.

Fueron cuatro mujeres y cinco hombres, quienes tras participar activamente del proceso de intervención del programa, que va entre 11 y 24 meses, cumplieron los objetivos que se trazaron: abstinencia del consumo, escolarización y/o mantención en el sistema ecuducativo formal y desarrollo de habilidades sociales que permiten enfrentar los factores de riesgo a los que día a día se enfrentan en su entorno.

“Este espacio nos acoge, nos hace pensar y nos ayuda”, expresó uno de los jóvenes egresados, quien pudo transmitir en su experiencia la alegría que compartían de haber cumplido una meta y poder pensar su futuro desde otra mirada.

Patricio Carvacho, encargado del programa, comenta al respecto: “la importancia del programa que hemos desarrollado en la fundación es que tiene por objetivo ser una alternativa viable a las necesidades integrales de los niños, niñas y jóvenes, a partir de un modelo de trabajo que se diferencia de los tradicionales de salud, porque se construye desde un enfoque comunitario donde el eje central de trabajo está puesto en el vínculo y forma de acoger a las personas”. Y agrega: “como equipo trabajamos sobre la base que una de las condiciones que debe darse para generar cambios reales es que los niños, niñas y jóvenes que participan, es que sientan que el programa les entrega un espacio distinto, que les pertenece, en el que están seguros y donde existen pautas saludables de convivencia y de cuidado; todos estos factores inciden directamente en crear un ambiente favorable para que puedan, efectivamente, reflexionar sobre los problemas que viven”.

Durante la ceremonia, a la que asistieron cerca de 30 personas y en la que estuvo presente también, la Directora Ejecutiva de la Fundación, Niniza Krstulovic, y el equipo directivo, las y los jóvenes egresados vivieron otro momento especial cuando los invitaron a escribir en un papel todas las cosas malas que dejaban atrás, que luego fueron quemados simbolizando la importancia que tiene cerrar un ciclo y abrir otro distinto. Tras recibir el aplauso y el reconocimiento de todo el equipo de educadores, de sus familiares y de los amigos que los acompñaban, cada uno recibió su certificado de egreso y un pequeño regalo.