Los regalos que produce “el tejido solidario”

Todos los sábados, con frío, lluvia o calor, cerca de 20 mujeres de distintos lugares de Santiago se reúnen en el centro, en 21 de Mayo, afuera del palacio de las lanas, a tejer para otros. Lo hacen en una acción completamente voluntaria, que lo que busca es ofrecer abrigo a quienes lo necesitan.

Y fue así, a través de los alcances que tienen las redes solidarias comunitarias, como supieron de la labor que realizan personas mayores de la Fundación, quienes asisten voluntariamente a otras personas mayores de la comunidad, que tienen movilidad reducida o se encuentran postrados.

Motivadas por colaborar con sus tejidos a esta labor y a la comuna, un grupo de ellas, llegaron a la Fundación a donar 66 frazadas para que los voluntarios las puedan entregar a las personas que atienden.

Ana María, una de las representantes del grupo de tejedoras, agradeció la oportunidad que tuvieron de conocer de cerca el trabajo de los voluntarios y compartir un desayuno entre todos. “Nos impresionó mucho el recibimiento y lo que ellos hacen. Fue un desayuno muy lindo donde pudimos compartir la vocación solidaria que nos mueve a todos, porque al final todos hacemos lo mismo, con la misma intención”, explicó Ana María.

María Isabel Morgado, Sub Directora Ejecutiva de Personas Mayores de la Fundación, agradeció la donación y en especial la posibilidad que se generó de poder compartir entre todos y todas el cómo desde la vocación de cada cuál están aportando a la construcción de un país más justo y solidario.