La historia de un caracol promueve el valor de la inclusión en colegios

La historia parte con un caracol que quiere jugar con los otros bichos del jardín en que viven, pero quienes tras ver que el caracol era demasiado lento para jugar fútbol deciden pedirle que se retire del partido. La tristeza del caracol no impide que al ver que cuando todos los bichos deciden ir “al lado oscuro del jardín” y se pierden, es él quien termine guiándolos a través de la estela que ha dejado su andar y que se ilumina con la luna.

El valor de la diversidad y el aporte que cada uno puede hacer desde su diferencia fue parte de la reflexión promovida en la función de títeres que ofreció la Red de Inclusión de Cerro Navia, y en la que participa activamente la fundación, a los niños y niñas de primero y segundo básico, del Colegio San Vicente Ferrer.

La iniciativa que es parte de las actividades y estrategias que desarrolla esta red, que se reúne una vez al mes, para sensibilizar a la comunidad, fue el comienzo de un trabajo de reflexión que los profesores continuaron con los niños en la sala.

Blanca Vivanco, encargada de nuestros Talleres laborales y quien representa la fundación en la Red, comentó al respecto: “la obra es muy linda y en ella participan varias personas con discapacidad en las distintas funciones” y agrega: “fueron más de 120 los niños que la vieron y se notó que la disfrutaron”.