Estudiantes de nuestro Colegio viven la experiencia de trabajar dos semanas en grandes empresas

Juan López, está en tercero medio de nuestro Colegio Enrique Alvear de Cerro Navia y recién el viernes de la semana pasada, como el resto de sus compañeros de generación, terminó Experiencia Empresa. Dos semanas de intenso trabajo en el Banco Itaú, en una sucursal ubicada en Las Condes, que se transformó en una de las experiencias profesionales y personales más importantes que ha tenido en sus años de educación escolar.

A las seis en punto suena su despertador, porque a las 7 sin falta debe estar en el paradero. El camino es largo, más de dos horas de locomoción para llegar a la sede donde lo recibió a diario Patricio, su tutor. Patricio se encargó no sólo de enseñarle qué es estar en un banco, sino de abrirle un espacio de confianza donde Juan pudo hacer sus preguntas, resolver sus dudas, enseñarle la importancia del trabajo en equipo y del compromiso con cada responsabilidad asumida.

Juan dice que este ha sido un tremendo desafío, por momentos duro a la hora de aprender tantas cosas, pero gratificante. Una experiencia de dos semanas que han marcado su vida y que le agradece al Colegio.

Su reflexión es concordante con lo que vivieron otros 54 estudiantes del Colegio en otros espacios del mismo Banco, y también en la Universidad Alberto Hurtado, en el Colegio San Ignacio y en otras organizaciones en que estuvieron realizando labores en las áreas administrativas.

Para Pedro Cancino, Director del Colegio Enrique Alvear, Experiencia Empresa marca un punto de inflexión para muchos de los y las estudiantes “porque les permite ver en la práctica que significa trabajar en espacios tan exigentes como un Banco internacional, en una gran universidad, en un colegio o en otras organizaciones”. Y agrega: “Para muchos de ellos esta experiencia les permite definir su vocación, decidirse a continuar estudios superiores en esta especialidad y sobre todo, desarrollar importantes habilidades personales y profesionales que son fundamentales para el futuro”.

Sentados en el mismo escritorio que han compartido durante 15 días, Patricio mira con orgullo a Juan comentar las reflexiones de lo vivido y el agradecimiento explícito que hace a cada uno de los trabajadores del Banco.  Para Patricio la experiencia también ha tenido un doble valor: el poder enseñar pero también el recibir de Juan su interés, entusiasmo y su motivación diaria.

Y en cada uno de ellos está el reflejo y el comentario que quedó en toda una generación del colegio tras vivir “Experiencia Empresa”, y de tener hoy la certeza que cuentan con más y mejores herramientas para enfrentar con éxito los desafíos que el futuro les pondrá en materia personal y laboral.