Nuestro corazón es también un pesebre

“Los invito a todos y todas a ponerse la mano en su corazón y notar que nuestro corazón también es un pesebre al que quiere entrar Dios, donde a veces también hemos pasado frío, hambre o dolor por algún familiar y donde queremos que Jesús llegue a abrigarnos”, con esas palabras el Padre pablo Walker s.j. explicó a la comunidad la importancia que tiene la celebración de Navidad que se aproxima.

En la ocasión los niños y niñas del jardín, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual y personas mayores ofrecieron bailes y alegres presentaciones, como una ofrenda para celebrar la próxima llegada del nacimiento de Jesús.

Al finalizar la liturgia, a la que llegaron más de 200 personas, los asistentes pudieron compartir un pedazo de pan de pascua y corazones con buenos deseos, que recuerdan la importancia de la buena nueva que trae Jesús.